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Reinaldo Di Polo

Reinaldo Di Polo

Es un placer escribir sobre Reinaldo DiPolo en ocasión de su paso a Investigador Emérito del IVIC.

Los méritos científicos de Reinaldo, porque de esto se trata, son muchos e indiscutibles. A pesar de su juventud, el Dr. DiPolo ha desarrollado una carrera científica cuantitativa y cualitativamente impresionante. Reinaldo DiPolo nació en Caracas el 6 de marzo de 1943 y cursó los estudios de primaria y secundaria en el Colegio La Salle de la Colina (donde también desarrolló sus habilidades futbolísticas). Sus estudios musicales los realizó en su casa, y completó los aspectos deportivo- culturales de su formación en el cercano barrio de Chapellin. Se destacó en todas estas actividades y al terminar de manera excelente su bachillerato, se le planteó el dilema de si estudiar medicina o de seguir una carrera musical, a la cual lo incitaban 

sus profesores de piano, la señora Nina Ivanek y el Maestro Corrado Galzio. No obstante, se decidió por la carrera de medicina, la cual emprendió con el mayor de los entusiasmos. De hecho en 1962 se ganó una mención del Premio Pi-Suñer otorgado por la Cátedra de Fisiología, y luego fue preparador en la cátedra de Fisiopatología desde 1963 a 1966, año en que se graduó.

Sin embargo, se destacó en materias clínicas; habiendo sido interno de la Cruz Roja Venezolana en 1964. A pesar de que sus profesores en la Cátedra de Medicina I, en la Escuela de Medicina Luis Razetti de la Universidad Central de Venezuela, Dres. Benaim-Pinto y Machado le auguraban una exitosa carrera como clínico, al graduarse en 1966 se decidió por la investigación científica, ingresando al IVIC como Estudiante Graduado en el entonces Departamento de Biofísica. Después de un año en el IVIC, donde recibió entrenamiento en Microscopía Electrónica, salió como becario del Ins.tituto hacia Estados Unidos donde ingresó como Research Fellow en el Laboratorio de Biofísica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, en la cual trabajó con el Prof. A. K. Solomon y el Dr. C.M. Gary-Bobo en Termodinámica de Procesos Irreversibles en membranas artificiales. En 1970 ingresó en el laboratorio del Dr. F.J. Brinley en el Departamento de Fisiología de la Universidad de Johns Hopkins en Baltimore, donde se familiarizó con la técnica de Diálisis lntracelular recientemente desarrollada por los Dres. Mullins y Brinley, y que luego a su regreso a Venezuela, aplicaría con gran éxito en el estudio de metabolismo de calcio en axones gigantes de calamares. En Baltimore, colaborando con el Dr. Ramón La Torre, quien hoy en día es un destacado biofísico chileno, aplicó la técnica de diálisis intracelular para el estudio de los movimientos de cloro en fibras musculares gigantes de calamar. A su regreso a Venezuela, en 1971, funda el laboratorio de Permeabilidad lónica en el Centro de Biofísica y Bioquímica del IVIC, donde abre una nueva línea de investigación e inicia y desarrolla una brillantísima carrera como investigador. El tema de interés de Reinaldo han sido los mecanismos de homeostasis del calcio en el sistema nervioso. Como modelo experimental escogió el axón gigante de calamar con el cual podía aplicar la técnica de diálisis intracelular, que permitía el control experimental de la composición de los medios extra e intra celulares.

Para 1971 se sabía, por los trabajos de Reuter y Seits de 1967, que en el músculo cardíaco la energía para expulsar el calcio de las células provenía del gradiente electroquímico del ión sodio. La presencia de un mecanismo de intercambio sodio/ calcio había sido confirmada también para tejido nervioso (axón del calamar) por Baker, Hodgkin y colaboradores en Inglaterra. Los primeros trabajos de DiPolo demostraron que este sistema si bien no utilizaba el A TP como fuente energética directa, podía ser modulado por este compuesto y otros nucleótidos de alta energía. También demostró la presencia en tejido excitable de un mecanismo de extrusión de calcio dependiente de la hidrólisis del ATP, el cual funciona en paralelo con el intercambiador sodio/ calcio. Desde entonces, DiPolo ha estudiado con gran meticulosidad el mecanismo de intercambio sodio / calcio, demostrando que puede ser regulado y modulado por un gran número de factores.

Al momento de estar escribiendo estas líneas tiene en su haber 83 trabajos publicados, en su mayoría en las más importantes revistas internacionales. Resultando particularmente interesante y ejemplar para muchos jóvenes. Reinaldo ha presentado 84 comunicaciones en reuniones internacionales, demostrando que publica un trabajo por cada presentación congresos. Los trabajos científicos de DiPolo han tenido gran impacto internacional, como lo atestigua el número de citas. Para 1996, sus artículos como primer autor tenían 1443 citas, siendo ésta una de las mayores cifras en lo que a investigadores venezolanos se refiere.

De hecho en 1984, poco después de haber sido galardonado con el Premio Lorenzo Mendoza Fleury por la Fundación Polar en su primera edición, Reinaldo Di Polo fue mencionadoen un artículo de Eugene Garfield en Current Contens como uno de los autores latinoamericanos más citados. Sin embargo, son los trabajos de sus últimos años los que tienen mayor número de citas, lo cual demuestra que sus publicaciones han mantenido un gran índice de impacto a lo largo de toda su carrera.

Además de tener un envidiable número de citas, DiPolo ha sido invitado a participar y organizar, numerosas reuniones en su especialidad. Por ejemplo, en el último Congreso Internacional de Ciencias Fisiológicas que tuvo lugar el verano pasado en San Petersburgo, fue uno de los dos latinoamericanos invitados a participar en simposios del congreso. Recientemente fue invitado por el Profesor Denis Noble de la Universidad de Oxford (aquel mismo que hace algunos años lideró con éxito un movimiento en aquella Universidad para denegarle el Doctor Honoris Causa a la Sra. Thatcher) para escribir para el Progress in Biophysics and Molecular Biology, una serie que mediante artículos magistrales resume el estado de las artes de las diferentes disciplinas. Al mismo tiempo está escribiendo un artículo de revisión por invitación en la revista Biochimica et

Biophysica Acta en su sección de biomembranas.

Creo que lo que permite explicar el éxito científico de Reinaldo es la manera juvenilmente entusiasta y profesionalmente rigurosa con que aborda cualquier tipo de actividad. Así, prepara una excursión en lancha en las costas de Oriente, organiza una fiesta, aprende a tocar el saxofón, prepara una clase, diseña un experimento o, hasta hace poco, juega un partido de futbol, éstas han sido todas actividades enfrentadas con el máximo empeño, dedicación y seriedad posible. Sin embargo, hasta en la actividad más seria de todas, que es su carrera científica, Reinaldo ha sabido encontrarle el elemento lúdico, que le permite disfrutar de sus experimentos, de sus confrontaciones científicas, de sus éxitos y de sus peleas con los árbitros de revistas y, sobre todo de gozar y no sufrir el estar haciendo buena ciencia en Venezuela.

Para los que hemos tenido la suerte de acompañar a Reinaldo ha sido un placer compartir con él diferentes y memorables actividades -durante estos años: un cambio de guardia en la tumba de Lenin en la Moscú Soviética, el ambiente del Juan Sebastián Bar de los años 70s, el descubrimiento de la cuarta ley de termodinámica en la Bahía de Mochima y, sobre todo, trabajar juntos. Solo me resta darle las gracias a Reinaldo por su presencia en el lVIC y por su amistad.

Visto por Carlo Caputo, Investigador.

Fecha

20 Julio 2015

Categorias

Emeritos