La rana toro es un potencial dispersor de la quitridiomicosis, una enfermedad letal para algunas especies de anfibios.

 

Para evitar la contaminación de cuerpos de agua con este patógeno, es necesario seguir el siguiente protocolo de bioseguridad, propuesto por el “Declining Amphibian Population Task Force” (DAPTF)

 

1. Retirar barro, caracoles, algas y otros desechos de las redes, trampas, botas, ruedas de vehículos y otras superficies. Una vez limpias, aclarar las piezas con agua esterilizada (hervida o tratada) antes de abandonar el lugar de estudio.

 

2. A continuación, frotar con etanol 70% las botas, redes, trampas, etc. Y aclarar con agua esterilizada. Evitar limpiar el equipo cerca de la  charca o zona húmeda.

 

3. En localidades remotas, limpiar todo el equipo como se ha descrito anteriormente (o con una solución de lejía) una vez de vuelta en el  laboratorio o en el campamento base. Si hay posibilidad de utilizar  lavadora automática, retirar las redes de los mangos y lavar con lejía  en ciclo para "ropa delicada", dentro de una bolsa de red, especial para lavadoras.

 

4. Cuando se trabaje en localidades con problemas de enfermedades reconocidas o sospechadas, o cuando se muestren poblaciones de especies raras o aisladas, llevar guantes desechables y cambiarlos cada vez que se manipule un animal. Dedicar diferente equipo de redes, botas y trampas y cualquier otro articulo para cada localidad visitada. Limpiar y almacenar los mismos por separado al final de cada día de muestreo.

 

5. Cuando se hayan colectado anfibios, asegurarse de separar los animales de localidades diferentes y tomar precauciones para impedir contacto indirecto entre ellos y otros animales cautivos (Ej.: por medio de manipulación, reutilización de contenedores). Es igualmente esencial mantener el aislamiento respecto a tierras o plantas no esterilizadas que provengan de otras localidades. Utilizar siempre equipos para cría desinfectados o de material desechable.

 

6. Examinar los anfibios colectados inmediatamente después de su captura para detectar la presencia de enfermedades y parásitos. Previa a su liberación o a la de sus progenies, deben pasar por un periodo de cuarentena (aislamiento) y ser cuidadosamente examinados para detectar animales enfermos y muertos determinando la presencia de potenciales agentes de enfermedades.

 

7. Los materiales de limpieza utilizados (líquidos, etc.) Deben ser desechados de forma apropiada. Los guantes desechables usados deberán se depositados dentro de bolsas selladas.

 

 

Créditos:  DAPTF  en colaboración con B. Arano, A. Cunningham, T.  Langton, J. Rehacer y S Sessions.

 

 

Metodología para el inventario de huevos y renacuajos

 

La presencia de huevos, renacuajos y parejas en amplexus sirve como indicadora de actividad reproductiva, siempre anotándose en las notas de cada trabajo de campo.

Para recolectar huevos y larvas pueden utilizarse redes para pececillos, redes “D” con asidero largo (Salabardos).

Los renacuajos de Rana catesbeiana pueden ser fácilmente identificables mediante comparación con fotografías expuestas en la galería de ésta pagina.

 

Para cuerpos de agua bénticos: estos cuerpos de agua se muestrean fácilmente con redes de arrastre, redes “D” (salabardos), siempre realizando la recolecta desde el centro de la charca hacia la orilla. Siempre llevando el piso de la malla de arrastre al suelo, no dejando escapar animales  por el fondo del cuerpo de agua.

 

 

Créditos:  El monitoreo de anfibios en América Latina. Un manual para coordinar esfuerzos. K.R. Lips, J.K. Rehacer  y   B.E. Young.

 

 Principal