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 N° 130



   Edición 29 de Abril de 2004
Curación matemática para el cáncer
  

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Se ha probado que algunos de los tratamientos actuales no llevan ni a la cura, ni a la remisión de la enfermedad. Sin embargo, sanar esta aflicción "en un dos por tres" no es sólo un ideal. Ahora nuevos enfoques y métodos abren las puertas para que los contrariados con el cáncer hallen una salida matemática.

Por: María Alejandra Piñero C.

Tradicionalmente enfermedades como el cáncer han sido estudiadas y analizadas desde un punto de vista ajustado al conocimiento médico empírico y era lógico en un momento verlo sólo a través de esos lentes, pues de cara a esta enfermedad los expertos se refieren a lo puramente biológico sin mucha teoría físico matemática de los procesos.

Sin embargo, hoy la ciencia y sus hacedores poco a poco han comenzado a ver al hombre y a lo que le rodea de una forma más sistémica, es decir, como un todo complejo; esto los ha llevado a buscar visiones que se alejan de las parcialidades de una sola disciplina científica. En este sentido al cáncer le han aparecido investigaciones o estudios químicos, genéticos, biológicos, inmunológicos, psicológicos y pare usted de contar.

En nuestros días, Venezuela también está buscando y ha encontrando nuevas soluciones para este mal, gracias a que un grupo de investigadores del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas reunieron los conocimientos de diferentes disciplinas como la física, la biología, la inmunología y hasta a la matemática para aportar nuevos tratamientos que, tanto en experimentos como en la vida real ultiman en la remisión total de la enfermedad.

¿De qué se trata esto?

El doctor Jorge Alberto González, Investigador del Centro de Física del IVIC y Harold Pérez, magíster egresado del Centro del Estudios Avanzados de la misma institución, junto a colaboradores nacionales e internacionales, han desarrollado nuevos modelos y fórmulas exitosas para tratar el cáncer.

Harold Pérez viene con una formación en biología e inmunología que ha combinado con estudios matemáticos y físicos. El doctor González, por su parte tiene años investigando diferentes tópicos a través de la ciencia denominada Ciencia no lineal; él asegura que tal enfoque se basa en fenómenos que al ser perturbados tienen una intensidad de respuesta que no es proporcional a la intensidad de la perturbación.

Bajo ese parámetro podemos decir que son fenómenos no lineales muchas de las conductas que observamos en el universo, la tierra misma, sus seres vivos, los mares, la sociedad y particularmente el objeto de esta noticia: el cáncer.

Al mirar al cáncer más allá de la ciencia natural y entenderlo a la luz de nuevos pareceres, los Ivicenses profundizaron en fórmulas matemáticas, ya planteadas por otros estudiosos, que razonaban sobre los tumores y su manera de crecer extremadamente y llevar a la muerte al paciente; o bien, de cómo podían ser combatidos por medio del sistema inmunológico, en unión con tratamientos, para reducirlos hasta un estado benigno, que posteriormente sería llevado a cero.

Como resultado de la investigación encontraron que eso es totalmente falso, el sistema inmunológico y ciertos tratamientos, como están propuestos actualmente, no pueden llevar a cero al cáncer. Se basaron en las ecuaciones de Gompertz, las cuales han resultado exitosas describiendo el tumor y su crecimiento; y demostraron por primera vez que en realidad la enfermedad no se lleva a cero ni por medio del sistema inmunológico, ni por los tratamientos actuales.

González y su grupo probaron con Gompertz que los tratamientos que se usan actualmente, en los que los pacientes se someten a dosis constantes de medicamento, radiación o quimio, no van a llevar al tumor a cero por lo que no habrá una cura. Tales datos, aseguró González, se corresponden con experimentos reales, es decir, no son sólo fórmulas las que prueban esto, también la práctica.

Se habló de que los tratamientos de quimioterapia y radioterapia e incluso las operaciones no dejan en cero al cáncer, con lo que se infirió, igualmente por medio de los modelos estudiados, que posteriormente crecerá muy rápido y se expresará con un repunte voraz y en ciertas coyunturas fatal. También se probó que el darle a los pacientes cierto tiempo de descanso entre las aplicaciones del medicamento desfavorece notablemente la lucha, y que si se disminuye la dosis tampoco se obtiene lo esperado.

A pesar de lo terrorífico que suenan estos hallazgos, los científicos proponen respuestas para los que temen recaer, así como también para aquellos interesados en participar en nuevas formas de luchar y vencer al cáncer.

¿Cómo es el tratamiento sugerido?

Para cada caso hay una recomendación específica, pero en líneas generales ellos han deducido una función logarítmica - entiéndase ésta como el suministro del medicamento de forma creciente, en donde la dosis aumenta cada día, pero, curiosamente, la cantidad de dosis aumentativa siempre es menor a la del día anterior; todo eso se trata de una propiedad de esa función matemática - que, gracias a sus características biofísicas y numéricas, hace menos daño al organismo y más a las células cancerígenas.

"Sí, se lleva a cero el tumor con ese método" aseguró González, incluso expresó que es más efectivo comparado a otros tratamientos que se usan actualmente en la medicina y que también son de aumento de la dosis. Los procedimientos actuales suelen plantear crecimientos de la cantidad de medicamento de una forma lineal -véase este aumento como una raya recta que va en ascenso-.

Por su parte, los propuestos por el IVIC son de carácter logarítmico, lo que significa, según el experto, que son más tolerables por el paciente, ya que la acentuación de la dosis, aun cuando es de hecho ascendente, no es tan fuerte como la lineal y causa menos daño al cuerpo, mientras que verdaderamente reduce el cáncer.

  

En Venezuela apenas se ha iniciado la conversación con hospitales para poner en práctica este método, sin embargo, en otros países los resultados han sido asombrosos. El doctor González aseguró que entre los casos impresionantes está el de una mujer con cáncer de ovario a la que se le estimaban sólo días de vida y, no obstante, después de someterse a este procedimiento, presentó una remisión total de la enfermedad.

Otra característica importante de esta forma de eliminar el flagelo es el fraccionamiento de las dosis. "Cuando el tratamiento es fraccionado se puede hacer que las células tumorales sean afectadas aún más que las normales, es decir que la conjugación de la técnica logarítmica con esto, es lo que indudablemente ayuda a llevar el tumor a cero sin afectar demasiado al paciente" dijo González.

Los post tratados y operados de cáncer deberían considerar la posibilidad de tratarse con este método, inclusive cuando no se sospecha del repunte, pues los expertos aseguran que ese es un buen momento para combatirlo. En este sentido ya el equipo IVIC está trabajando en una manera de ofrecer un diagnóstico más completo. Los modelos matemáticos desarrollados incluyen al sistema inmunológico, por lo que ellos pueden decir cuándo, cómo y de qué manera conviene medicar, "hay grandes expectativas con respecto a estos estudios" aseguró el investigador.

"Muchos de los médicos con los que hemos hablado encuentran fascinante el hecho de poder descubrir a través de gráficos el momento justo en que se encuentra el proceso de ellos con sus pacientes, así ven que pueden perfeccionar el tratamiento e incluso incluir ciertas drogas o no para aumentar la efectividad; en mayoría perciben claramente la ayuda estratégica que este modelo otorga para vencer la enfermedad" comentó el entendido.

Es sustancial que estos hallazgos permitan también descifrar en qué momento un tumor benigno o ciertas manifestaciones latentes se pueden transformar en algo fuera de control.

Investigaciones como las descritas consiguen ayudar a los que actualmente se someten a otro tratamiento, pues estos modelos permiten indicar en qué momento es conveniente cambiarlo y de qué manera debe hacerse para que todo sea mucho más efectivo. Desde luego, cada caso tiene sus propias características y se debe tratar a cada persona según como ha evolucionado la enfermedad. Lo alentador para el grupo de investigadores es que ya es posible hacerlo, "es esperanzador saber que nuestra fórmula da para todo eso".

¿Cuándo será viable aplicar el tratamiento en nuestro país?

Parte de todo lo mencionado ha sido formalmente publicado en revistas científicas y lo restante va en camino, comenta el entrevistado, pero su aplicación dependerá de la disposición de los especialistas, médicos tratantes y el contacto con los investigadores. Al respecto los representantes del IVIC hacen saber que todo depende de un esfuerzo mancomunado que integre a la industria, la medicina y la biotecnología.