Se ha probado
que algunos de los tratamientos actuales no llevan ni a la cura,
ni a la remisión de la enfermedad. Sin embargo, sanar esta
aflicción "en un dos por tres" no es sólo
un ideal. Ahora nuevos enfoques y métodos abren las puertas
para que los contrariados con el cáncer hallen una salida
matemática.
Por: María
Alejandra Piñero C.
Tradicionalmente
enfermedades como el cáncer han sido estudiadas y analizadas
desde un punto de vista ajustado al conocimiento médico
empírico y era lógico en un momento verlo sólo
a través de esos lentes, pues de cara a esta enfermedad
los expertos se refieren a lo puramente biológico sin mucha
teoría físico matemática de los procesos.
Sin embargo,
hoy la ciencia y sus hacedores poco a poco han comenzado a ver
al hombre y a lo que le rodea de una forma más sistémica,
es decir, como un todo complejo; esto los ha llevado a buscar
visiones que se alejan de las parcialidades de una sola disciplina
científica. En este sentido al cáncer le han aparecido
investigaciones o estudios químicos, genéticos,
biológicos, inmunológicos, psicológicos y
pare usted de contar.
En nuestros
días, Venezuela también está buscando y ha
encontrando nuevas soluciones para este mal, gracias a que un
grupo de investigadores del Instituto Venezolano de Investigaciones
Científicas reunieron los conocimientos de diferentes disciplinas
como la física, la biología, la inmunología
y hasta a la matemática para aportar nuevos tratamientos
que, tanto en experimentos como en la vida real ultiman en la
remisión total de la enfermedad.
¿De
qué se trata esto?
El doctor
Jorge Alberto González, Investigador del Centro
de Física del IVIC y Harold Pérez, magíster
egresado del Centro
del Estudios Avanzados de la misma institución, junto
a colaboradores nacionales e internacionales, han desarrollado
nuevos modelos y fórmulas exitosas para tratar el cáncer.
Harold Pérez
viene con una formación en biología e inmunología
que ha combinado con estudios matemáticos y físicos.
El doctor González, por su parte tiene años investigando
diferentes tópicos a través de la ciencia denominada
Ciencia no lineal; él asegura que tal enfoque se basa en
fenómenos que al ser perturbados tienen una intensidad
de respuesta que no es proporcional a la intensidad de la perturbación.
Bajo ese parámetro
podemos decir que son fenómenos no lineales muchas de las
conductas que observamos en el universo, la tierra misma, sus
seres vivos, los mares, la sociedad y particularmente el objeto
de esta noticia: el cáncer.
Al mirar al
cáncer más allá de la ciencia natural y entenderlo
a la luz de nuevos pareceres, los Ivicenses profundizaron en fórmulas
matemáticas, ya planteadas por otros estudiosos, que razonaban
sobre los tumores y su manera de crecer extremadamente y llevar
a la muerte al paciente; o bien, de cómo podían
ser combatidos por medio del sistema inmunológico, en unión
con tratamientos, para reducirlos hasta un estado benigno, que
posteriormente sería llevado a cero.

Como resultado
de la investigación encontraron que eso es totalmente falso,
el sistema inmunológico y ciertos tratamientos, como están
propuestos actualmente, no pueden llevar a cero al cáncer.
Se basaron en las ecuaciones de Gompertz, las cuales han resultado
exitosas describiendo el tumor y su crecimiento; y demostraron
por primera vez que en realidad la enfermedad no se lleva a cero
ni por medio del sistema inmunológico, ni por los tratamientos
actuales.
González
y su grupo probaron con Gompertz que los tratamientos que se usan
actualmente, en los que los pacientes se someten a dosis constantes
de medicamento, radiación o quimio, no van a llevar al
tumor a cero por lo que no habrá una cura. Tales datos,
aseguró González, se corresponden con experimentos
reales, es decir, no son sólo fórmulas las que prueban
esto, también la práctica.
Se habló
de que los tratamientos de quimioterapia y radioterapia e incluso
las operaciones no dejan en cero al cáncer, con lo que
se infirió, igualmente por medio de los modelos estudiados,
que posteriormente crecerá muy rápido y se expresará
con un repunte voraz y en ciertas coyunturas fatal. También
se probó que el darle a los pacientes cierto tiempo de
descanso entre las aplicaciones del medicamento desfavorece notablemente
la lucha, y que si se disminuye la dosis tampoco se obtiene lo
esperado.
A pesar de
lo terrorífico que suenan estos hallazgos, los científicos
proponen respuestas para los que temen recaer, así como
también para aquellos interesados en participar en nuevas
formas de luchar y vencer al cáncer.
¿Cómo
es el tratamiento sugerido?
Para cada
caso hay una recomendación específica, pero en líneas
generales ellos han deducido una función logarítmica
- entiéndase ésta como el suministro del medicamento
de forma creciente, en donde la dosis aumenta cada día,
pero, curiosamente, la cantidad de dosis aumentativa siempre es
menor a la del día anterior; todo eso se trata de una propiedad
de esa función matemática - que, gracias a sus características
biofísicas y numéricas, hace menos daño al
organismo y más a las células cancerígenas.
"Sí,
se lleva a cero el tumor con ese método" aseguró
González, incluso expresó que es más efectivo
comparado a otros tratamientos que se usan actualmente en la medicina
y que también son de aumento de la dosis. Los procedimientos
actuales suelen plantear crecimientos de la cantidad de medicamento
de una forma lineal -véase este aumento como una raya recta
que va en ascenso-.
Por su parte,
los propuestos por el IVIC son de carácter logarítmico,
lo que significa, según el experto, que son más
tolerables por el paciente, ya que la acentuación de la
dosis, aun cuando es de hecho ascendente, no es tan fuerte como
la lineal y causa menos daño al cuerpo, mientras que verdaderamente
reduce el cáncer.
En Venezuela
apenas se ha iniciado la conversación con hospitales para
poner en práctica este método, sin embargo, en otros
países los resultados han sido asombrosos. El doctor González
aseguró que entre los casos impresionantes está
el de una mujer con cáncer de ovario a la que se le estimaban
sólo días de vida y, no obstante, después
de someterse a este procedimiento, presentó una remisión
total de la enfermedad.
Otra característica
importante de esta forma de eliminar el flagelo es el fraccionamiento
de las dosis. "Cuando el tratamiento es fraccionado se puede
hacer que las células tumorales sean afectadas aún
más que las normales, es decir que la conjugación
de la técnica logarítmica con esto, es lo que indudablemente
ayuda a llevar el tumor a cero sin afectar demasiado al paciente"
dijo González.
Los post tratados
y operados de cáncer deberían considerar la posibilidad
de tratarse con este método, inclusive cuando no se sospecha
del repunte, pues los expertos aseguran que ese es un buen momento
para combatirlo. En este sentido ya el equipo IVIC está
trabajando en una manera de ofrecer un diagnóstico más
completo. Los modelos matemáticos desarrollados incluyen
al sistema inmunológico, por lo que ellos pueden decir
cuándo, cómo y de qué manera conviene medicar,
"hay grandes expectativas con respecto a estos estudios"
aseguró el investigador.
"Muchos
de los médicos con los que hemos hablado encuentran fascinante
el hecho de poder descubrir a través de gráficos
el momento justo en que se encuentra el proceso de ellos con sus
pacientes, así ven que pueden perfeccionar el tratamiento
e incluso incluir ciertas drogas o no para aumentar la efectividad;
en mayoría perciben claramente la ayuda estratégica
que este modelo otorga para vencer la enfermedad" comentó
el entendido.
Es sustancial
que estos hallazgos permitan también descifrar en qué
momento un tumor benigno o ciertas manifestaciones latentes se
pueden transformar en algo fuera de control.
Investigaciones
como las descritas consiguen ayudar a los que actualmente se someten
a otro tratamiento, pues estos modelos permiten indicar en qué
momento es conveniente cambiarlo y de qué manera debe hacerse
para que todo sea mucho más efectivo. Desde luego, cada
caso tiene sus propias características y se debe tratar
a cada persona según como ha evolucionado la enfermedad.
Lo alentador para el grupo de investigadores es que ya es posible
hacerlo, "es esperanzador saber que nuestra fórmula
da para todo eso".
¿Cuándo
será viable aplicar el tratamiento en nuestro país?
Parte de todo
lo mencionado ha sido formalmente publicado en revistas científicas
y lo restante va en camino, comenta el entrevistado, pero su aplicación
dependerá de la disposición de los especialistas,
médicos tratantes y el contacto con los investigadores.
Al respecto los representantes del IVIC hacen saber que todo depende
de un esfuerzo mancomunado que integre a la industria, la medicina
y la biotecnología.